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Huerta de hierbas aromáticas

Huerta de hierbas aromáticas

Crear una huerta de plantas aromáticas y comestibles es una de las mejores inversiones que puedes hacer en tu salud y economía pues, por tan sólo un poco de dinero y cuidados, es posible tener a tu disposición estas hierbas muy útiles en la cocina.

Ya sea que se utilicen macetas o se planten las hierbas directamente en el suelo, existen algunos consejos generales para tener más éxito en esta útil práctica:

Especies

Por lo general la selección de plantas dependerá de cuáles utilices más en la cocina o de aquellas que sean de tu preferencia de acuerdo al aroma, sabor y propiedades que presentan. Sin embargo, algunas de las hierbas que se recomiendan tener siempre a la mano son las siguientes –pues se utilizan en innumerables platillos-: albahaca, cilantro, eneldo, hinojo, laurel, perejil, romero, tomillo, menta y/o yerbabuena.

Ya sea que compres la planta ya crecida, o que comiences desde cero con las semillas, ambas posibilidades son viables. Puedes acudir a viveros o tiendas especializadas del hogar donde siempre es posible encontrar estas opciones.

Menta

Menta

Suelo

Un aspecto esencial para la salud de las plantas es la calidad de la tierra pues de eso depende un crecimiento lleno de nutrientes. Se aconseja enfáticamente evitar el uso de fertilizantes químicos y pesticidas pues lo ideal es obtener un producto orgánico que aporte más bienestar.

Una excelente opción para lograr esto es a través de una composta, la cual se puede crear fácilmente mezclando tierra con desechos orgánicos de la cocina (todo aquello que alguna vez estuvo vivo); dicha mezcla producirá una fermentación aerobia que se transformará en una masa uniforme rica en nutrientes y microorganismos, ideal para tus plantas.

Cuidados

La naturaleza es maravillosamente sabia y por lo general las hierbas aromáticas no necesitan muchos cuidados. Los más básicos e indispensables son: 1) Tener un suelo rico en nutrientes; 2) Regar las plantas periódicamente (pregunta en el lugar donde las compres cuánta agua requiere cada especie); y 3) Que tengan suficiente acceso al sol durante gran parte del día.

La mayoría de ellas se pueden tener en el interior de la casa cerca de alguna ventana con suficiente luz o, si se cuenta con un jardín, ampliar la selección de especies y disfrutar de una mayor diversidad de ellas.

Fuente: “Jardín Orgánico” de María Gabriela Escrivá.

Imagen: Pixabay

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