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Tus emociones: ¿culpables de que no bajes de peso?

Tus emociones: ¿culpables de que no bajes de peso?

La relación mente, emociones y cuerpo se encuentra actualmente sustentada científicamente pues lo que pensamos afecta cómo nos sentimos, y lo que sentimos se refleja en nuestro cuerpo ya sea en bienestar si son sentimientos positivos o en enfermedades si predominan los negativos.

EMOCIONES

Cuando se oscila la mayor parte del tiempo en emociones negativas como la preocupación, tristeza, enojo y ansiedad, los niveles de estrés se elevan ocasionando que se liberen en el cuerpo hormonas asociadas a la obesidad y a otros padecimientos importantes como diabetes o enfermedades cardiovasculares.

CREENCIAS

De igual forma, nuestra percepción del mundo, de nuestros cuerpos y de los alimentos que comemos inciden directamente en nuestro comportamiento y lo que es más importante, en nuestra programación.

De esta manera, respecto al peso, si creemos que toda la comida engorda, que a cierta edad es más difícil perder esos kilos o que nuestra constitución nunca será delgada, estamos dando una orden directa a nuestra mente y cuerpo para que así sea.

AUTOESTIMA

En este caso, una falta de amor propio resulta en hábitos de vida poco saludables; por el contrario, el respetarse a uno mismo desemboca en actitudes positivas y en un estilo de vida que es nutritivo en todos los aspectos.

Hacer ejercicio, dormir bien, elegir alimentos saludables y tomar suficiente agua es el resultado de querer estar y sentirse bien, pues es lo mínimo a lo que una persona debe aspirar. El auto sabotaje ocurre cuando se pone más énfasis en el placer negativo a corto plazo y se deja de lado la satisfacción de realización personal a largo plazo.

Entonces, ¿qué hacer?

Junto con un estilo de vida saludable, se debe analizar internamente cómo nos sentimos la mayor parte del tiempo, las creencias falsas en las que basamos nuestras elecciones y el nivel de autoestima que tenemos y con el cual decidimos todo. De esta forma se abordan ambos aspectos simultáneamente pues si el cuerpo y la mente se influyen mutuamente, al enfocarse no sólo en lo físico para bajar de peso sino también en lo emocional, el éxito de adelgazar se eleva considerablemente.

Fuente: Dra. Christiane Northrup

Imagen: Pixabay

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