Crecí escuchando la frase “el desayuno es el alimento más importante del día”, y ahora sé que es completamente cierta. En inglés de hecho esta palabra significa “romper el ayuno” (break = romper; fast = ayuno) pues eso es exactamente lo que hacemos cada mañana: rompemos un ayuno de 8 horas o más, dependiendo de a qué hora ingerimos el último alimento.
Al despertar retomamos todas las actividades normales del cuerpo: pensar, movernos, decidir, etc. y todas estas actividades requieren energía. Cuando nos saltamos el desayuno el cuerpo, al no tener combustible disponible, comienza a extraer esta energía de las reservas de ciertos órganos como los músculos y el cerebro, lo que afecta completamente el buen funcionamiento del organismo.
Por esto, aunado a la importancia de consumir algo a primera hora de la mañana, es esencial elegir alimentos de calidad que sean naturales, frescos y que aporten todos los nutrientes necesarios para la maquinaria perfecta de nuestro cuerpo. En particular la fruta, proteína y grasas saludables son altamente recomendados para esto.
Opciones dulces
- Batido verde: Licuar hojas verdes (como espinaca) con fruta (puede ser con bananas, manzanas o moras) y, si se desea, se pueden agregar semillas para lograr un alimento mucho más completo (linaza, chía, nueces, almendras, etc.).
- Cereal casero: Para evitar las marcas comerciales llenas de azúcar y colorantes, puedes armar tu propio cereal casero mezclando en partes iguales avena, amaranto y linaza y complementando con fruta, nueces y la leche de tu preferencia.
- Fruta con queso: En ambos casos cualquier variedad funciona y brinda los carbohidratos, proteínas y grasas que nuestro cuerpo necesita durante las mañanas.
- Arroz integral con frutos: Cocer un poco de arroz integral y mezclarlo con moras, frutos secos, nueces, canela y alguna leche vegetal (de almendra, coco, arroz, avena o soya).
- Pan integral con mantequilla de almendras o maní: Se puede agregar también a esta mezcla frutas como plátano o moras para complementar el sabor.
Opciones saladas
- Huevos: Preparados de cualquier manera son deliciosos, y si se combinan con vegetales (espinacas, tomate, cebolla, morrón rojo o verde, hongos, etc.), mucho más nutritivos.
- Verduras asadas: Zucchini, zanahoria o papas blancas pueden espolvorearse con pimienta, un poco de queso y sal para darle variedad al desayuno.
- Pan integral con verduras: Un pan untado con palta y encima hojas verdes, tomate e incluso rabanito puede aportar muchos nutrientes.
Imagen: Pixabay












