Comer es algo que hacemos todos los días, tres o más veces al día; de la comida depende la cantidad de energía que tenemos, la salud con que contamos y la calidad de vida que obtenemos. La comida representa emociones y estados de ánimo, interacción y cercanía con la gente que queremos y en cierta forma la estructura que marca nuestros días durante la mañana, la mitad del día y la noche.
Sin embargo, en general le dedicamos muy poca atención a lo que comemos, a cómo lo preparamos, a qué ingredientes elegimos y el cómo los ingerimos; se vuelve una acción automática y en el ritmo actual de vida a veces una meta imposible. Pero, como nuestro bienestar completo depende en gran medida de esto, sugerimos lo siguiente para mejorar tu relación con la comida:
Al cocinar
Elegir el menú debe ser una tarea llena de conciencia buscando incluir ingredientes saludables y de la mejor calidad. Este paso es crucial pues de esto depende que la nutrición sea completa e integral o simplemente una comida más.
Ya al cocinar, es muy importante tener un ambiente limpio, en armonía y relajado; poner música o rodearnos de cosas lindas como flores y símbolos ayuda a lograrlo. De la misma manera tu estado anímico se imprime en la comida que preparas por lo que cuidar este aspecto es esencial.
Antes de comer
Una vez llegada la hora de ingerir lo preparado, de nuevo es de suma importancia el ambiente en que se haga pues debe ser en completa paz y tranquilidad. Evitar comer mientras se ve la televisión, se revisan las redes sociales o se discute algún tema es básico.
Sentarnos a la mesa relajadamente, ya sea en soledad o disfrutando de la compañía de alguien favorece que se honre y se disfrute lo que se va a comer. De igual forma sentir gratitud por los alimentos ayuda a que éstos nos nutran mucho mejor y a que nos sintamos afortunados de tener lo que tenemos.
Durante la comida
Aquí los 5 sentidos juegan un papel principal: disfrutar los colores, los aromas, la textura y desde luego el sabor ayuda a que nos sintamos satisfechos más rápidamente y a que nos aprovechen mejor los alimentos; en particular masticar con conciencia cada bocado mejora la digestión lo que se ve reflejado en mantener el peso adecuado, así que nada nos cuesta comer con conciencia y concentrados plenamente en este delicioso proceso.
Imagen: Pixabay












