¿Querés enterarte de promociones, sorteos y descuentos? Todo eso se viene en la newsletter quincenal, apuntate gratis!

La hiperactividad en los niños

Niño hiperactivo

Es normal que un niño sea más activo que un adulto, y que tenga energía de sobra. Pero, en el momento en que no deja más de saltar o de armar barullo por la casa, es tiempo de identificar si esto puede ser un síntoma de hiperactividad.

La hiperactividad es un desorden del comportamiento difícil de diagnosticar, que puede tener influencia en la capacidad de prestar atención en la escuela y en las relaciones sociales con otros niños. Si no se le da la debida importancia al niño, puede terminar como un muchacho adolescente rebelde y fuera de control.

Entre los síntomas de este síndrome hipercinético o trastorno de hiperactividad, se encuentran:

  • Intensa actividad motora, corre, salta, sin descanso.
  • Dificultad para seguir instrucciones simples.
  • Falta de atención.
  • No considera los límites ni las consecuencias de sus actos.
  • Cambios emocionales bruscos como llanto, insultos, golpes o actitud inapropiada de frustración.
  • Mala conducta persistente.

No se conocen las causas, algunos lo atribuyen a desordenes causados durante el nacimiento; otros, a enfermedades contraídas de pequeños; pero se cree que también tienen influencia los factores ambientales o la forma en que se lo educa. Este trastorno se da más en los varones.

Si bien el problema se puede tratar con remedios, siempre con prescripción médica por la peligrosidad de estos fármacos, la mejor opción es el tratamiento con programas para modificar la conducta e incluso la dieta de estos niños.

Entre las actividades recomendadas para chicos hiperactivos (en general menores de 7 años), están las relacionadas con la música, tanto el aprendizaje de instrumentos musicales como las técnicas de musicoterapia para relajación.

Sobre como reaccionar ante los ataques de hiperactividad, se debe tratar de:

  • Ignorar o distraer al niño cuando tenga un ataque de hiperactividad, y hablar sobre su comportamiento cuando se tranquilice.
  • Separar al niño de los demás cuando esté peleando o gritando, llamarle la atención a solas y dejarlo un rato en su habitación.
  • Tratar de establecer contacto ocular cuando hable con él.
  • Enseñarle orden y reglas claras.

Otra cosa que se debe tener en cuenta es que este comportamiento puede deberse a que el niño precisa mayor atención de parte de los padres y quiere manifestar su presencia de esta manera. En este caso, se debe otorgarle el tiempo que requiere y admirar sus logros.

Antes de pensar que se tiene un niño con este problema, es bueno comparar su comportamiento con otros niños o consultar a sus maestros. Si todo indica que si es hiperactivo, consultar con el pediatra sobre ello.

Aunque esta conducta suele mejorar con el tiempo, existe también la posibilidad de llegar incluso a la edad adulta con ella. Por lo tanto, es recomendable tratarla temprano, para evitar problemas futuros y para controlar el comportamiento del niño dentro y fuera de casa.

Artículos relacionados